El egosurfing o vanity search es una práctica muy habitual que consiste en buscar el propio nombre o seudónimo en Google u otro buscador, para ver qué información sobre uno mismo aparece. Esta práctica, por supuesto, no sólo es llevada adelante por celebridades o personas públicas, sino por cualquier persona interesada en saber qué dice Internet sobre uno. La aclaración no es menor, porque todos deberíamos practicar el egosurfing periódicamente para saber qué información sobre nosotros existe en el mundo online, ya sea por cuestiones de privacidad como de imagen (reputation management).

La práctica de buscar no el nombre propio sino el nombre de otra persona en Google u otro buscador se conoce como “detective search”. Es habitual que cuando uno acaba de conocer a una persona, googlee su nombre para saber más. También es una práctica habitual entre los encargados de recursos humanos al momento de contratar a alguien. Por eso, practicar el egosurfing es una forma de saber qué es lo que los demás ven al buscarnos. Incluso, a través de técnicas de SEO y posicionamiento en buscadores, podemos modificar esos resultados para brindar la imagen más acorde a nuestros intereses.

 

Un caso de egosurfing

Hay una experiencia notable de uso del egosurfing, anecdótica pero interesante, llevada a cabo por el copywriter Alec Brownstein. Alec se propuso obtener un empleo en alguna reconocida agencia publicitaria de New York, para lo cual creó una pequeña campaña publicitaria en AdWords, de tal forma que cuando uno de los directivos de la compañía buscase su nombre en Google, aparecería un anuncio con un mensaje personal dirigido a ese directivo: “Hey, Ian Reichenthal. Googling yourself is a lot of fun. Hiring me is fun, too.” (“Hey, Ian Reichenthal. Googlearte a ti mismo es muy divertido. Contratarme es divertido, también”).

Alex creó anuncios para cinco directivos, de los cuales cuatro concertaron una entrevista con él, y dos le ofrecieron empleo. El caso resonó en varios medios internacionales, incluyendo la BBC, The Guardian, The Huffington Post y Mashable. Al respecto, Alex dijo simplemente “Todo el mundo se googlea”. El costo total de la campaña fue de tan sólo 6 dólares. Alec relata la experiencia en el siguiente video:

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Egosurfing y personal branding

Practicar el egosurfing de tanto en tanto y tomar medidas para incidir sobre los resultados de búsqueda es una forma de construir personal branding. Lo ideal es que, al momento de buscar nuestro nombre, los primeros resultados de búsqueda sean nuestro sitio web, y a continuación nuestros perfiles en redes sociales (Facebook, Twitter, Linkedin, Google Plus). De esa manera, garantizamos que la primer información que cualquier persona encontrará será la que nosotros mismos publicamos. Pero para ello es necesario realizar un trabajo de SEO (Search Engine Optimization) y de SMO (Social Media Optimization) en nuestra web y perfiles sociales.

Para aquellas personas interesadas en seguir aún más de cerca lo que se dice de ellos en Internet, existe además una manera automática de estar al tanto. Gracias al servicio Google Alerts, podemos recibir vía email una notificación acerca de cualquier nuevo contenido publicado, de acuerdo a palabras clave que nosotros indiquemos. Basta indicar como palabras clave nuestro propio nombre, y así recibiremos en nuestro email y en forma automática, una alerta cada vez que somos mencionados en el mundo digital.

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