El astroturfing es una técnica de marketing que consiste en ocultar al verdadero emisor de un mensaje publicitario o propagandístico, y hacerlo pasar por una expresión popular y espontánea. A través de este controvertido método, se crea popularidad y masividad ficticias, para que otras personas estén más proclives a aceptar la idea, marca o producto que se desea promover. El término proviene de Astroturf, una marca de césped sintético.

Si bien el astroturfing como práctica no es nuevo en el mundo de la publicidad y el marketing político, sí lo es la palabra “astroturfing” y las nuevas modalidades que han nacido de la mano de Internet. Esto se debe a que, con las nuevas tecnologías, cada vez es más sencillo y accesible simular el apoyo masivo y la viralidad. Existen diversas formas de realizar astroturfing, la mayor parte de ellas se sirve de las redes sociales. Una de las más comunes técnicas es la compra de seguidores, que puede hacerse para Twitter, Facebook, YouTube, Google Plus y todas las redes sociales más populares. Otra afamada técnica son las “Twitter bombs”: el envío masivo de mensajes en Twitter con el mismo contenido, generalmente con el objeto de convertir un hashtag en trending topic. También es posible comprar otros comportamientos online como visualizaciones en YouTube, o likes de Facebook.

Ciertas acciones recurren al envío de emails masivos a alguna organización o individuo con algún mensaje predefinido, simulando un mensaje por parte del público, con el fin de influir sobre esa organización o persona. La simulación de experiencias y recomendaciones de clientes es también otra técnica consabida del astroturfing: se recurre a la publicación de comentarios en sitios web, blogs y foros, simulando recomendaciones de productos y servicios por parte de clientes satisfechos.

Qué es el Astroturfing

Pero hay incluso aún más formas. Se conoce como “astroturfing periodístico” al que se sirve justamente de la credibilidad de los periodistas y medios periodísticos, que de manera consciente (periodistas pagos) o inconscientemente (cuando son engañados por noticias falsas o publicitarias), contribuyen a difundir y masificar un mensaje predefinido. Otra modalidad editorial del astroturfing es el que se sirve de los blogs. Recientemente se ha publicado el interesante libro “Trust Me, I’m Lying: Confessions of a Media Manipulator ” (“Créeme, Estoy Mintiendo: Confesiones de un Manipulador de los Medios”), donde el publicista Ryan Holiday revela su experiencia inventando noticias que, a través de la acción de bloggers, alcanzan a los medios de prensa.

Debido a que los periodistas suelen obtener información e investigar en Internet, no es difícil que resulten engañados si no corroboran con fuentes verídicas las historias que encuentran. Además, una vez que un medio importante ha publicado una noticia falsa, es muy factible que otros medios la reproduzcan. La lista de noticias falsas que han alcanzado a los medios periodísticos y difusión mundial es sorprendente, y continuamente siguen apareciendo nuevos casos. Uno de los más recientes es el de “Fame Daddy”, un supuesto banco de esperma de famosos que vende esperma de celebridades a cualquier mujer que lo desee y pague sus abultados precios. Los autores del hoax desarrollaron un sitio web y videos promocionales, engañando primero a toda la prensa británica, luego a los medios extranjeros. La farsa llegó a tal extremo que el supuesto gerente de marketing de la compañía falsa fue invitado y entrevistado en el programa televisivo “The Morning”, del canal ITV. La noticia resultó ser parte de la promoción de un nuevo programa humorístico (Fame Daddy hoax turns out to be promotion for Channel 4 comedy). Otro caso es la noticia sobre una investigación que informaba que los usuarios de Internet Explorer tienen un coeficiente intelectual menor que los usuarios de otros navegadores (Internet Explorer users ‘have below-average IQ’). Rara vez la desmentida de la noticia alcanza la popularidad de la noticia original.

Astroturfing

El astroturfing político merece una mención especial, porque es para la propaganda política que se observan los casos más recurrentes. Un ejemplo célebre de esta práctica por el grado de organización e impacto que ha logrado es el del “Partido de los 50 centavos”, un equipo de empleados pagos por el gobierno de China para publicar continuamente comentarios a favor del gobierno. Este equipo está integrado por miles de empleados, que reciben un entrenamiento especial y deben aprobar un examen de aptitud para comenzar a trabajar. Se seleccionan a jóvenes con destacadas habilidades comunicacionales, y se les otorgan instructivos que definen precisos lineamientos temáticos.

El astroturfing está basado en leyes psicológicas como la ley de la prueba social, por la cual se ha demostrado que los individuos tendemos a considerar válido un argumento cuando otros ya lo han aceptado. Un principio similar es el de la “espiral del silencio”, por el cual nos encontramos más predispuestos a expresar una idea cuando sabemos que esa idea es mayoritaria, y tendemos a mantenernos en silencio cuando sabemos o percibimos que la idea es minoritaria.

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